Fisioterapia para Personas Mayores en Bilbao

¿Notas que subir escaleras, caminar durante un rato o levantarte del sofá te cuesta más que antes? ¿El dolor, la pérdida de fuerza o la inseguridad al caminar están limitando tu autonomía?

Fisioteapia en ancianos en Bilbao

En nuestra clínica, en el centro de Bilbao, trabajamos la fisioterapia para personas mayores con un objetivo muy claro: ayudarte a mantener o recuperar movimiento, confianza y autonomía para que puedas seguir haciendo las actividades que forman parte de tu día a día.

No aplicamos el mismo tratamiento a todo el mundo. Antes de empezar valoramos tu movilidad, fuerza, equilibrio, forma de caminar, dolor y situación personal para diseñar un programa de fisioterapia  y ejercicio específico  adaptado a tus necesidades

Porque el objetivo no es simplemente que una articulación se mueva unos grados más o no tengas dolor es recuperar la funcionalidad: bajar a comprar el pan, levantarte de una silla sin ayuda, caminar con seguridad, volver a subir las escaleras de casa con confianza o hacer las cosas que te gustan.

¿Qué es la fisioterapia geriátrica?

La fisioterapia geriátrica es el área de la fisioterapia orientada a evaluar, prevenir y tratar las alteraciones físicas y funcionales que pueden aparecer durante la tercera edad.

Dos pacientes de la misma edad pueden tener necesidades completamente diferentes.

Por eso no nos limitamos a observar dónde duele. Analizamos cómo caminas, cómo te levantas de una silla, cómo subes un escalón, cuánto tiempo puedes permanecer de pie, qué movimientos evitas y qué actividades has dejado de hacer.

En nuestro día a día, cuando una persona mayor viene por primera vez, una de las preguntas más importantes es precisamente qué quiere volver a hacer.

Esa respuesta nos ayuda a decidir hacia dónde orientar el tratamiento.

zona de rehabilitación

En la valoración inicial analizamos:

En la valoración inicial podemos analizar aspectos como:

Fisioterapia para personas mayores en Bilbao

Herramientas que aplicamos

La fisioterapia en pacientes geriátricos puede combinar diferentes herramientas:

Ejercicio terapéutico adaptado y progresivo.

Trabajo específico de fuerza.

Entrenamiento del equilibrio.

Terapia manual cuando resulta útil para aliviar molestias y facilitar el movimiento.

Reeducación de la marcha.

Práctica de movimientos cotidianos.

Educación sobre dolor y movimiento.

Estrategias de prevención de caídas.

Recomendaciones para continuar trabajando en casa.

Por ejemplo, en lugar de establecer un objetivo genérico como “mejorar la fuerza”, preferimos trabajar en algo que tenga sentido para ti: caminar 15 minutos sin tener que parar, levantarte del asiento con menos ayuda o bajar a la calle con más seguridad.

Objetivos de la fisioterapia en el adulto mayor

Los objetivos de la fisioterapia geriátrica dependen de la situación de cada persona.

No necesita lo mismo alguien que quiere mantenerse activo y prevenir problemas que una persona que está recuperándose después de una fractura, una intervención quirúrgica o un periodo prolongado de inactividad.

Aun así, existen varios objetivos habituales de la fisioterapia en el adulto mayor.

Nuestros fisioterapeutas con experiencia en fisioterapia geriátrica

El tratamiento está dirigido por fisioterapeutas de nuestro equipo con experiencia en ejercicio terapéutico, recuperación funcional y tratamiento de personas mayores.

Puedes consultar la formación, trayectoria profesional y áreas de trabajo de cada uno en sus perfiles:

Especializado en Ecografía y Fisioterapia Invasiva
CEO y Cofundador de Clínica Alhóndiga

Especializado en Fisioterapia Deportiva y Ejercicio Terapéutico CEO y Cofundador de Clínica Alhóndiga

Especializado en Punción Seca, Fisioterapia Musculoesquelética, Fisioterapia Deportiva, Ejercicio Terapéutico y Ecografía

Fisioterapeuta en Clínica Alhóndiga Especializado en Fisioterapia Deportiva y Punción Seca

La opinción de nuestros pacientes

Nuestra metodología de fisioterapia para adultos mayores

No trabajamos con un protocolo idéntico para todas las personas.

Nuestra forma de entender la fisioterapia para adultos mayores consiste en valorar, planificar, tratar, medir la evolución y adaptar el programa cuando sea necesario.

Valoración funcional y plan personalizado

Revisamos antecedentes relevantes y analizamos aspectos como fuerza, equilibrio, marcha, movilidad, dolor y capacidad para realizar distintas actividades.

Queremos saber qué te preocupa y qué necesitas recuperar.

No es lo mismo preparar a alguien para poder subir las escaleras de su vivienda que trabajar con otra persona cuyo objetivo es volver a caminar por la calle sin sentirse insegura.

A partir de ahí establecemos un plan de tratamiento y una progresión adaptados.

Terapia manual para mejorar dolor y movilidad

Cuando está indicada, utilizamos movilizaciones y otras técnicas manuales para trabajar determinados problemas de movilidad o molestias.

Sin embargo, no entendemos la terapia manual como el objetivo final del tratamiento.

Si conseguimos que una articulación se mueva mejor, aprovechamos esa nueva capacidad para practicar aquello que realmente necesitas o quieres hacer.

Ejercicio terapéutico en el adulto mayor

Podemos utilizar:

  • Bandas elásticas.
  • Bancos y sillas.
  • Pelotas.
  • Escalones.
  • Barras de apoyo.
  • Diferentes superficies.
  • maquinas. 
  • mancuernas.
  • Trineo.
  • Trx.
  • Mancuernas.
  • Barras.
  • Discos.
  • El propio peso corporal.

No buscamos hacer ejercicios espectaculares.

Buscamos ejercicios que tengan una razón concreta y que podamos progresar según vas mejorando.

Entrenamiento de la marcha y gestos cotidianos

Caminar no consiste únicamente en mover una pierna delante de la otra.

Necesitamos fuerza, equilibrio, coordinación, capacidad para girar, reaccionar y adaptarnos al terreno.

Por eso podemos trabajar:

  • Subir y bajar escalones.
  • Sortear pequeños obstáculos.
  • Realizar giros.
  • Cambiar de velocidad.
  • Levantarse y sentarse.
  • Caminar mientras se realiza otra tarea.
  • Utilizar correctamente bastón o andador.

Si una ayuda técnica es necesaria, enseñamos a utilizarla de forma segura.

Y si la evolución permite reducir su uso, podemos valorar de manera progresiva cómo hacerlo.

Fisioterapia preventiva y prevención de caídas

Cuando existe riesgo de caída, diseñamos ejercicios específicos dirigidos a mejorar el control postural y la capacidad de reacción.

Mejorar la calidad ósea y muscular es vital , ya que es  frecuente y más aún en la mujer la aparición de osteopenia y osteoporosis y la sarcopenia (pérdida de fuerza general).

También hablamos sobre determinados factores del entorno que pueden aumentar el riesgo: iluminación insuficiente, alfombras, obstáculos, calzado o disposición de apoyos.

El objetivo no es generar miedo a caer, sino aumentar los recursos físicos y la confianza para moverse con mayor seguridad.

Educación, familia y coordinación

Cuando es útil, implicamos a familiares o cuidadores.

Explicamos cómo ayudar sin generar una dependencia innecesaria, qué ejercicios pueden realizarse en casa y qué señales deberían tenerse en cuenta.

Si existen otros profesionales implicados en el tratamiento, podemos tener en cuenta sus indicaciones para evitar programas contradictorios o cargas innecesarias.

En nuestra experiencia, la persona suele implicarse mucho más cuando entiende por qué hace cada ejercicio.

Nuestro trabajo no consiste solamente en decirte qué tienes que hacer. Queremos que comprendas para qué lo hacemos y cómo saber si estás progresando.

¿Atendemos fisioterapia para mayores a domicilio?

Si existe una necesidad concreta, podemos valorar las opciones disponibles y comentarlas en la primera llamada.

Siempre que sea posible realizar el tratamiento en clínica, contamos con espacio y material que nos permiten trabajar fuerza, equilibrio, marcha y diferentes actividades funcionales de una forma controlada , más segura y con qué genera más adherencia.

Valoraremos contigo cuál es la alternativa más adecuada para tu situación.

Terapia física para personas mayores

La parte práctica del tratamiento tiene que servir para algo fuera de la consulta.

Por eso planteamos la terapia física para personas mayores relacionando cada ejercicio con una capacidad que queremos mejorar.

Patologías que tratamos con fisioterapia geriátrica

Las patologías relacionadas con la fisioterapia geriátrica son muy variadas.

Además, es frecuente que una misma persona presente varios diagnósticos al mismo tiempo, por lo que tratamos a la persona y su capacidad funcional, no únicamente el nombre de una enfermedad.

Preguntas frecuentes

No es necesario esperar a que exista una pérdida importante de autonomía.

Puede resultar útil realizar una valoración cuando empiezan a aparecer cambios como mayor cansancio al caminar, dificultad para levantarse, pérdida de fuerza, problemas de equilibrio, miedo a caer o abandono progresivo de actividades.

La fisioterapia preventiva en el adulto mayor busca precisamente detectar y trabajar esas limitaciones antes de que condicionen más el día a día y limitar la fragilidad en el adulto mayor.

No existe una única terapia que sea la mejor para todas las personas.

En función de la valoración podemos combinar ejercicio terapéutico, trabajo de fuerza, equilibrio y marcha, educación y técnicas manuales.

Lo importante es que el tratamiento responda a las necesidades y objetivos de cada persona.

La fisioterapia puede trabajar capacidades como fuerza, movilidad, equilibrio, marcha y resistencia.

Nuestro objetivo es trasladar esas mejoras a actividades reales: caminar, levantarse, subir escaleras, vestirse o desenvolverse con mayor autonomía.

No existe un número de sesiones válido para todo el mundo.

La frecuencia depende del motivo de consulta, situación física, objetivos y evolución.

Después de la valoración inicial podremos proponerte una frecuencia y revisarla según vayas avanzando.

El ejercicio es el tratamiento básico y que se debería realizar de manera crónica para mantener la autonomía, es algo que no deberías dejar nunca, sino adaptar a cada condición vital e individual.

Simplificamos instrucciones, utilizamos tareas claras y repetibles y, cuando es útil, implicamos a familiares o cuidadores.

Priorizamos ejercicios seguros y actividades que la persona pueda comprender y realizar de acuerdo con sus capacidades.

La edad por sí sola no impide realizar fisioterapia o ejercicio, la edad no implica dolor, la edad implica fragilidad. Y por lo tanto debemos ser mas conscientes de nuestras limitaciones.

Lo importante es valorar previamente la situación de la persona, sus enfermedades, capacidad funcional y posibles contraindicaciones.

A partir de ahí adaptamos intensidad, dificultad, descansos y progresión.

Sí. Valoramos cómo camina la persona, qué ayuda utiliza y si está bien ajustada y utilizada.

Después podemos trabajar fuerza, equilibrio y marcha manteniendo la ayuda técnica mientras sea necesaria.

Si la evolución permite plantear cambios en su uso, los realizamos de manera progresiva y segura.

Depende mucho del punto de partida, el problema tratado, la frecuencia de trabajo y otros factores de salud.

Algunas personas perciben cambios relativamente pronto y otras necesitan procesos más largos.

Preferimos evaluar la evolución mediante objetivos funcionales concretos en lugar de prometer un plazo determinado.

Cuando resulta conveniente podemos espaciar las sesiones y mantener revisiones periódicas.

Estas revisiones permiten comprobar cómo evoluciona la persona, actualizar los ejercicios y adaptar el programa si aparecen nuevas necesidades.

Sí. Si ya estás siguiendo otro tratamiento, podemos revisar la información disponible y plantear un trabajo complementario, evitando duplicar innecesariamente ejercicios o cargas.